El jueves por la tarde, Israel recibió dos ataúdes que contenían los restos de rehenes muertos del grupo armado palestino Hamás. Después de ser entregados en Gaza, los ataúdes fueron entregados a las autoridades israelíes por la Cruz Roja. Las autoridades israelíes están trabajando actualmente para confirmar la identidad de los restos en el Centro Nacional de Medicina Forense de Tel Aviv.
Anteriormente, el brazo armado de Hamás anunció que había recuperado los cuerpos de los rehenes israelíes Amiram Cooper y Sahar Baruch. El acontecimiento se produjo tras acusaciones del gobierno israelí de que Hamás había violado previamente el acuerdo de alto el fuego al entregar un ataúd no relacionado a 13 rehenes israelíes y extranjeros asesinados en Gaza. Las pruebas forenses informan que los restos pertenecen a Ofir Jarfati, cuyo cuerpo fue recuperado por las fuerzas israelíes a finales de 2023.
La situación se intensificó después de que el ejército israelí publicara imágenes de drones que mostraban a Hamás retirando una bolsa para cadáveres de un edificio en la ciudad de Gaza, reutilizándola y demostrando su descubrimiento frente al personal de la Cruz Roja. La Cruz Roja dijo que su personal desconocía el movimiento previo de la bolsa para cadáveres y negó que la recuperación por etapas fuera “inaceptable”.
En respuesta, Hamás desestimó las acusaciones calificándolas de “infundadas” y acusó a Israel de intentar crear pretextos falsos para futuros actos de agresión.
Según un acuerdo negociado por el expresidente Donald Trump, Hamás acordó liberar a 20 rehenes vivos y 28 muertos dentro de un plazo específico. El 13 de octubre, 250 prisioneros palestinos y 1.718 prisioneros de guerra israelíes fueron repatriados desde Gaza a cambio de prisioneros. Israel devolvió los restos de 195 palestinos, uno de Tailandia y otro de Nepal, a cambio de los cuerpos de 13 rehenes israelíes y dos prisioneros extranjeros. De los 13 rehenes muertos que quedan en Gaza, 11 eran israelíes, un tanzano y un tailandés.










