La hija de la primera dama francesa Brigitte Macron habló ante un tribunal de París y destacó las intensas emociones que las acusaciones infundadas de su madre sobre su género han provocado en ella y su familia. Tiphaine Auzière, en su testimonio, describió cómo los persistentes rumores provocaron una “profunda ansiedad” en Brigitte Macron, afectando su vida diaria y sus decisiones.
Augier describió el miedo constante de su madre a que se examinaran su apariencia y comportamiento, debido a la conciencia de que sus imágenes podrían ser manipuladas y tergiversadas en línea. Las acusaciones de que a Brigitte Macron se le asignó erróneamente un varón al nacer no solo la han afectado a ella sino también a sus nietos, quienes enfrentan acoso y burlas en la escuela. “No pasa una semana sin que la acosen”, lamenta Augier, añadiendo que las acusaciones han creado un ambiente tóxico para su familia. Muchos niños se burlan de los nietos de Brigitte: “Tu abuela es un hombre”.
En una investigación en curso, diez personas han sido acusadas de acoso en línea por difundir estas afirmaciones dañinas sobre el género y la sexualidad de Brigitte Macron. Augier enfatizó las consecuencias psicológicas para su madre, citando evaluaciones médicas que confirmaron el impacto negativo en su salud mental. Brigitte Macron y su esposo, el presidente Emmanuel Macron, emprendieron recientemente acciones legales en Estados Unidos para abordar la difamación y presentaron una demanda destinada a contrarrestar las acusaciones falsas en su contra.
En la audiencia, Augier explicó su determinación de denunciar el odio hacia su madre. “Es importante que esté aquí hoy para expresar la pérdida. Quería expresar cómo ha sido su vida desde que experimentó este odio”, dijo, reflexionando sobre los cambios drásticos en la vida de su madre debido a los rumores. Explicó cómo Brigitte ahora maneja sus apariciones públicas con cuidado, sabiendo que cualquier paso en falso podría causar más sensación, sumándose a la actual oleada de negatividad en línea.
Augier reveló que Brigitte es muy consciente de los comentarios hirientes que circulan sobre ella y que lee estos mensajes con frecuencia. Incluso si se pierde algunos tweets, los asistentes en el Palacio del Elíseo se aseguran de que esté informada sobre la campaña de difamación en curso. “Los leyó todos. Le dolió bastante. No quiere volver a verlos”, dijo Augier.
En este grave caso legal, los acusados (ocho hombres y dos mujeres) enfrentan hasta dos años de prisión si son declarados culpables de los cargos en su contra. El testimonio de Augier arroja luz sobre el costo personal que estas acciones dañinas tienen, señalando el impacto que el ciberacoso puede tener tanto en las vidas individuales como en las familias.










