Miércoles 1 de abril de 2026 – 22:16 IWST
Viva – El 22 de marzo, agentes de policía bloquearon la entrada a un templo en la ciudad de Tanba, aldea de Nalu, Wuchuan, provincia de Guangdong, China, para que el ritual anual del “Desfile de los Dioses” (Yu Shen) no pudiera celebrarse como de costumbre. Esta tradición es una señal de la llegada de la primavera y una oración por la protección del pueblo.
Cuando se cerraron las puertas del templo, se escuchó a los aldeanos gritar “bendecid a los dioses” y “queremos adorar a los dioses”, mientras que los funcionarios en el lugar enfatizaron la prohibición diciendo “no adorar”. Cuando se prohibió la entrada y se canceló la procesión, los residentes finalmente se inclinaron y ofrecieron incienso ante policías uniformados desde fuera del recinto del templo.
Los acontecimientos en Nalu Village reflejan una tendencia más amplia de restricciones a las prácticas religiosas populares en algunas partes de China, particularmente en el sureste. En los últimos tiempos, las autoridades locales han aumentado las restricciones a las ferias, procesiones y rituales tradicionales de los templos de generaciones de antigüedad.
Las autoridades locales suelen clasificar esta actividad como “superstición”, aunque todavía tiene un importante valor cultural y espiritual para las comunidades rurales.
En las provincias de Guangdong y Fujian, el “Desfile de los Dioses” es una agenda anual que se considera crucial. Los residentes creen que la procesión brinda protección al pueblo, bendice la tierra antes de plantar y fortalece los lazos sociales entre los residentes.
El momento de su realización, que coincide con el inicio de la primavera, tiene un significado simbólico. Durante este período, los ídolos de las deidades generalmente salen de los templos y se llevan por las aldeas como símbolo de purificación ambiental y esperanza de buena suerte. La procesión pasa a formar parte de la identidad local de la comunidad.
Sin embargo, los grupos grandes, la organización independiente de los residentes y la fuerza de los vínculos locales se consideran factores de preocupación en medio de un control estricto sobre las actividades comunitarias fuera del marco religioso oficial.
En la aldea de Nalu, varios residentes documentaron el incidente utilizando teléfonos móviles. Intentaron continuar con el ritual a pesar de que tuvieron que realizar la puja desde fuera del templo ya que las autoridades se lo impidieron.
Una serie de incidentes similares en diferentes regiones muestran que existen tensiones respecto del lugar de las prácticas culturales y religiosas tradicionales. Para muchas comunidades rurales, la “Marcha de los Dioses” es vista como un símbolo de la continuidad de las tradiciones y la identidad locales. Mientras tanto, para las autoridades locales, estas actividades se consideran cada vez más limitadas o reguladas.
No sólo de India, también se importaron 160 mil camionetas Copdes de China y Japón
Joao Angelo, director presidente de Agrinas Pangan, dijo que se importaron 160.000 camionetas no sólo de India sino también de China y Japón para las actividades de la Cooperativa de Subdistrito/Aldea Roja y Blanca.
VIVA.co.id
31 de marzo de 2026










