La República Islámica de Mauritania ha dado un paso importante hacia la mejora de su infraestructura eléctrica al firmar un acuerdo de financiación con la República Francesa que finalizó a finales de noviembre. El acuerdo, que incluye un préstamo concesionario de más de 39 millones de euros (unos 42,2 millones de dólares), está destinado a la instalación de diez plantas de energía solar con sistemas de almacenamiento. La ceremonia de firma tuvo lugar en Nuakchot y contó con la presencia del Ministro de Economía de Mauritania y de un representante del Ministro francés de Comercio Exterior y Atracción, así como del Ministro de Promoción de los Sectores Manufactureros. Aún no se han revelado detalles específicos sobre la capacidad de producción total de las plantas ni su ubicación exacta.
Esta iniciativa de financiación es fundamental para la estrategia nacional más amplia de Mauritania destinada a lograr la electrificación universal para 2030. El gobierno planea conectar 3,4 millones de personas adicionales a la red eléctrica, lo que requiere un aumento del 66% en la capacidad de generación actual. En consonancia con este objetivo, existe el ambicioso objetivo de aumentar la proporción de energías renovables en la combinación eléctrica del país del 44,36% al 70% para 2023. Mauritania genera alrededor de 1,66 TWh de electricidad con una capacidad instalada de 615,1 MW.
Para facilitar esta transición hacia las energías renovables, Mauritania introdujo un nuevo código eléctrico que reestructura el sector. Este marco actualizado se centrará en una mejor regulación, promoverá la competencia a través de la venta directa de energía y aumentará los esfuerzos para la electrificación rural. Sin embargo, persisten las disparidades regionales en el acceso a la electricidad; Mientras que las zonas urbanas registraron una tasa de acceso del 91%, en las zonas rurales cayó a sólo el 6%.
Mauritania tiene un importante potencial energético solar y eólico, con niveles de radiación solar entre 2.000 y 2.300 kWh/m²/año. Las zonas costeras, especialmente alrededor de Noudibou, se benefician de vientos constantes favorables para la generación de energía. Sin embargo, a pesar de estas condiciones favorables, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), Mauritania ocupa el puesto 29 entre los países africanos en producción de electricidad en 2023.
El gobierno ha fijado un ambicioso objetivo de financiación de hasta 2.450 millones de dólares para 2030, destinado a fortalecer su sector energético. La reciente asistencia financiera de Francia complementa las asociaciones en curso con varios donantes internacionales. Mauritania está colaborando activamente con organizaciones multilaterales, organizaciones de desarrollo y operadores privados para modernizar su red eléctrica y ampliar el acceso a las energías renovables, particularmente en sus zonas rurales.
Abordar el acceso universal a la electricidad sigue siendo un desafío importante para Mauritania, donde importantes demandas de energía insatisfechas obstaculizan la capacidad industrial y el crecimiento del sector de servicios, lo que genera preocupaciones sobre el desarrollo socioeconómico.










