Una médica residente del NHS ha sido suspendida durante 15 meses tras una decisión judicial sobre su actividad en las redes sociales, que incluía comentarios antisemitas y apoyo a la violencia. La Dra. Rahmeh Aladwan, una cirujana ortopédica y traumatóloga en formación de 31 años, está actualmente bajo investigación por el Consejo Médico General (GMC) en medio de acusaciones de que sus publicaciones en línea socavan la confianza de los pacientes en ella y en la profesión médica en su conjunto.
El Servicio del Tribunal de Médicos (MPTS) expresó su preocupación de que los comentarios del Dr. Aladwan pudieran disuadir a los pacientes de buscar tratamiento. El tribunal determinó que sus publicaciones en X contenían teorías de conspiración antisemitas y comentarios que podrían incitar al odio contra el pueblo judío y su origen cultural. Sin embargo, el Dr. Aladwan, que se identifica como palestino británico, negó categóricamente cualquier acusación de racismo o discurso de odio.
Dr. El GMC inició una investigación tras las quejas sobre la actividad en línea de Aladwan y su respaldo a grupos terroristas. Si bien no hubo quejas de pacientes ni indicios de daño en el juicio en Manchester, el tono de sus publicaciones en las redes sociales aumentó, particularmente después del ataque a la sinagoga en Manchester en octubre. Esta no es la primera vez que el Dr. Aladwan se enfrenta a un escrutinio; Un tribunal provisional dictaminó previamente en septiembre que no eran necesarias restricciones a su práctica.
La suspensión del Dr. Aladwan es inmediata y será reevaluada en seis meses mientras el GMC continúa su investigación. Su representante legal argumentó ante el tribunal que no había pruebas de que su conducta en línea hubiera comprometido la seguridad del paciente o sus responsabilidades profesionales.
En respuesta al fallo del tribunal, el Dr. Aladwan recurrió a las redes sociales para expresar su descontento con la decisión, destacando la falta de regulación médica independiente en Gran Bretaña. Acusó a influencias externas, incluida la comunidad judía, de tener poder sobre la práctica de la medicina en el Reino Unido, provocando un debate más amplio sobre la integridad de las instituciones médicas.
Las directrices del GMC en las redes sociales enfatizan el equilibrio entre los derechos de los profesionales médicos a expresar sus creencias y las posibles consecuencias de sus declaraciones en los demás. A medida que se desarrolla el caso, se destacan los debates en curso sobre la libertad de expresión y la responsabilidad en el campo médico.










