Los San Antonio Spurs lograron una victoria que cambió la serie en el Juego 4. Construyeron una ventaja de 29 puntos y controlaron casi cada parte del juego. Entonces todo se vino abajo. Los New York Knicks remontaron, borraron la ventaja y expusieron los problemas que han plagado a San Antonio durante toda la serie.

Esa caída no fue un evento único. los espuelas Renunció a una ventaja de dos dígitos Repetidamente durante la serie. Los buenos comienzos se convirtieron en finales decepcionantes a medida que su juego decaía bajo presión. Las posesiones se precipitaron, los errores defensivos se acumularon y los grandes momentos siguieron recayendo en el equipo más experimentado.

El problema va más allá del talento. San Antonio tiene talento suficiente para competir por un título. El problema es que muchos de sus jugadores clave todavía están aprendiendo a manejar la presión de las finales. un espolón Una alineación de playoffs es promedio Con tan solo 22,4 años, se convirtió en el jugador más joven de la historia de la NBA en llegar a las finales de conferencia. Esa juventud ayudó en algunos momentos durante la temporada, pero les perjudicó cuando cada posesión se redujo a un campeonato.

El entrenador en jefe interino Mitch Johnson enfatizó los detalles y la ejecución después de duras derrotas. Esos detalles se vuelven más importantes a medida que avanza la serie. Los pequeños errores que se cometen durante la temporada regular a menudo deciden los partidos finales. Los Knicks continuaron haciéndoles pagar por esos errores y aprovecharon cada desliz.

Devin Vassell señaló los mismos problemas de ejecución después de las pérdidas. Sus comentarios mostraron un equipo que sabía lo que estaba haciendo mal, pero no siempre podía solucionarlo sobre la marcha. Conocer tus errores es una cosa. Evitarlos bajo tal presión es otra.

La historia nos dice que esta experiencia seguirá ayudando a los Spurs en la carretera. Muchos equipos campeones sufrieron dolorosas derrotas en los playoffs antes de llegar a la cima. Esas derrotas a menudo revelan debilidades que las victorias de la temporada regular han enmascarado. Los Spurs ahora tienen una idea clara de lo que se necesita para ganar el título.

Esta derrota en la final será recordada por las ventajas desperdiciadas y las oportunidades perdidas. También será recordado como un momento en el que el núcleo joven de San Antonio aprendió las lecciones que darán forma a su lucha por un campeonato.

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