El caso de Andre Thomas ha resurgido, a medida que los detalles de los asesinatos de 2004 y los incidentes posteriores durante su encarcelamiento siguen atrayendo la atención en Estados Unidos.
Según The Mirror US, Thomas fue declarado culpable de asesinar a su ex esposa, Laura Boren, y a sus dos hijos en marzo de 2004. Supuestamente irrumpió en el apartamento de Boren, la mató a puñaladas y mutiló su cuerpo antes de cometer ataques similares contra los niños.
Después del incidente, Thomas fue a una comisaría y les dijo a los agentes que le habían ordenado “destruir a los demonios”, informó The Mirror US. Luego fue puesto bajo custodia.
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Juicio y condena
Durante el juicio, los psiquiatras diagnosticaron a Thomas esquizofrenia y él se declaró loco. Sin embargo, un jurado lo declaró culpable y fue sentenciado a muerte según la ley de Texas.
Un juez del caso dijo: “Este es un caso triste. El demandante está claramente ‘loco’, pero también está ‘cuerdo’ según la ley de Texas”.
Incidentes bajo custodia
El caso también llamó la atención por los incidentes ocurridos mientras Thomas estaba bajo custodia. Según The Mirror US, se sacó un ojo mientras esperaba el juicio, citando un versículo de la Biblia.
Durante su estancia en el corredor de la muerte, se quitó el ojo que le quedaba y se lo comió, según el informe. Su equipo defensor argumentó que estas acciones reflejaban el deterioro de su estado mental.
Después de estos incidentes, Thomas fue trasladado a una unidad psiquiátrica segura en el sistema penitenciario de Texas, mientras permaneció en el corredor de la muerte.
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Novedades jurídicas y retraso en la ejecución
El equipo legal de Thomas argumentó que no era mentalmente competente para ser ejecutado, diciendo que no podía entender racionalmente el castigo.
En 2023, un juez pospuso la ejecución prevista para permitir una evaluación más exhaustiva de su estado psiquiátrico. Se dio tiempo para evaluar si cumple con los estándares legales de aplicación.
Thomas sigue condenado a muerte en Texas, en una unidad reservada para reclusos con graves problemas de salud mental. Los procedimientos judiciales y las evaluaciones médicas de su caso están en curso y no se ha anunciado una nueva fecha de ejecución.










