La economía iraní, afectada durante mucho tiempo por fuertes sanciones, se ha visto gravemente afectada por la guerra. Muchos trabajadores perdieron sus empleos, mientras que el cierre de Internet impuesto por el gobierno también interrumpió los negocios durante gran parte de la guerra.
Teherán ha hecho del descongelamiento de sus activos una exigencia clave de las negociaciones, esperando obtener alivio meses después de los disturbios alimentados en parte por el descontento económico.
“No tengo esperanzas de que esto conduzca a una paz duradera”, dijo el lunes Kaveh Ahmadi, que vive entre Teherán y el norte de Irán y trabaja en fotografía industrial, en una entrevista separada con NBC News.
Ahmadi, de 43 años y padre de un hijo, pasó gran parte de su tiempo con su familia en el norte durante la guerra para escapar del ruido de los “incesantes bombardeos”.
A pesar de su escepticismo, dijo que esperaba que un acuerdo pudiera al menos ayudar a la economía de Irán después de meses de aumento de los precios para los consumidores.
“Todo ha subido, por lo que tal vez un acuerdo de paz, incluso a corto plazo, al menos podría estabilizar los precios”, dijo.
Abdullah Mohammadi, otro residente de Teherán, también dijo que “no era muy optimista” sobre las perspectivas del acuerdo.
Estados Unidos, dijo a la agencia de noticias Associated Press, ha “demostrado en el pasado” que “no está totalmente comprometido” con los acuerdos, dijo, refiriéndose a la retirada de Trump del histórico acuerdo nuclear con Irán de 2015.
Sanam Vakil, director del programa de Oriente Medio y Norte de África del centro de estudios Chatham House, con sede en Londres, dijo que los iraníes tenían razón al ser cautelosos.
Tal como está, subrayó Vakil en una entrevista telefónica el lunes por la mañana, el acuerdo marco existe en forma de memorando de entendimiento, o MOU, con un acuerdo de paz aún por firmar.
“Este es quizás el comienzo de un proceso que nos permitirá llegar a un acuerdo final, pero creo que debemos tener mucho cuidado”, afirmó. “Necesitamos prepararnos para los contratiempos”.
El memorando de entendimiento, que incluye 14 puntos, según el periódico Mehr News, afiliado al estado iraní, deja algunas cuestiones clave sin resolver, allanando el camino para futuras tensiones.
Entre estos posibles problemas se encuentra el arsenal de uranio altamente enriquecido de Irán, un punto clave en las negociaciones.
Otro es el Líbano, una prioridad para Teherán.












