El ícono del Real Madrid, Sergio Ramos, está preparando una última apuesta para tomar el control del Sevilla de su infancia junto con First Eleven Capital. Sin embargo, la medida depende del estatus de élite del equipo mientras lucha por evitar un desastroso descenso al segundo nivel. Ramos jugó dos veces con el Sevilla para poner fin a una carrera de gran éxito con Los Blancos.
Una batalla en la sala de juntas en el “minuto 93”
El legendario defensa marcó su personal ‘minuto 93’ en los últimos compases de su propuesta de adquisición del Sevilla. Trabajando junto a First Eleven Capital, Ramos completó un riguroso proceso de diligencia debida para evaluar la salud financiera del club. Con los números ya claros, se prepara una oferta formal para transformar la jerarquía en el Ramon Sánchez-Pizjuan.
Esta transición del pitcheo a la sala de juntas representa un cambio enorme para la estrella nacida en Camas. Tras regresar para una segunda etapa sentimental, Ramos ahora se centra en una visión a largo plazo que le convertiría en el principal responsable de la toma de decisiones del gigante andaluz.
La supervivencia dicta la evaluación final
El momento de la aplicación oficial sigue siendo sensible a los resultados deportivos del club. Situado peligrosamente cerca de la zona de descenso, el valor de mercado del Sevilla fluctúa dependiendo de su estatus en la liga. De acuerdo a COMORamos y sus socios se encuentran actualmente en una fase de “vigilancia”, esperando certeza matemática sobre su supervivencia antes de comprometerse con un precio final.
El reciente nombramiento de Luis García como entrenador hasta 2027 pone de relieve la inestabilidad actual. Si bien un paso al segundo nivel reduciría significativamente el costo de adquisición, también complicaría el vasto proyecto de reconstrucción que Ramos pretende llevar a cabo.
Financiación segura para una participación mayoritaria
La compra en bloque garantiza que ya existe suficiente financiación, y se espera que la inversión final esté entre 345 y 520 millones de dólares. Pero las principales familias vendedoras aún no están del todo convencidas. En poco tiempo, hasta que expire la carta de intención (LOI), tendrá que haber dinero sobre la mesa, y este sigue siendo el paso más difícil de toda la operación.
Ramos tiene la intención de asegurarse una participación mayoritaria en el club para asegurarse de tener la última palabra en todas las decisiones deportivas y comerciales importantes. Según los informes, el nativo de Camas posee más del 70 por ciento de las acciones, lo que es más que suficiente para gobernar Sevilla y hacer realidad su visión a largo plazo para la institución.
Deuda clara para una nueva era
Aunque la atención se centra en la participación mayoritaria, aproximadamente el 13 por ciento de las acciones propiedad de la aseguradora A-CAP, anteriormente perteneciente a 777 Partners, no se incluirían en el paquete de adquisición. Esto deja a Ramos y sus socios con un camino claro hacia el dominio sin necesidad de consolidar a todos los accionistas menores bajo su paraguas.
En cualquier caso, además de la inversión inicial para la compra de las acciones, los nuevos propietarios tendrán que realizar una importante ampliación de capital de unos 100 millones de euros para sanear las cuentas dañadas de la entidad. Esta inyección de efectivo se considera vital para la estabilidad futura del club, asegurando que si Ramos toma las riendas, lo hará con la flexibilidad financiera necesaria para devolver al Sevilla a las altas esferas del fútbol europeo.










