Victor Vembanyama no es un atleta cualquiera. El pívot estrella de los San Antonio Spurs es uno de los talentos más singulares y dominantes de la NBA actual. Con una altura de 7’5 y 235 libras, Vembanyama a menudo es citado como el jugador más dominante de la NBA moderna, si no de todos los tiempos. Su longitud le da esa mentalidad de defensor interior de la vieja escuela. Capacidad para bloquear tiros y cambiar la dirección de los anotadores internos.
Pero eso no es todo. Al igual que los grandes jugadores de ayer como Manut Boll o Shaun Bradley, Vembanyama no jugó con la misma intensidad que otros pívots ultraaltos. No, la estrella de los Spurs se mueve sin esfuerzo de un lado a otro de la cancha. No cojea ni tartamudea cuando se mueve como otros adultos del pasado.
Para reducir el centro de poder, basta con acelerar el ritmo de juego. Mueves la pelota en transición y los dejas. Incluso en defensa, si se pierde el control del balón y se produce un contraataque, es poco probable que el grandullón ayude.
Estos jugadores son lentos, torpes y fáciles de perturbar. Entonces, cuando la pelota sube rápidamente por la cancha en transición, sabes que alguien tiene que manejarla e intentar rematar alrededor del aro sin que la defensa la agarre.
MÁS: Victor Vembanyama sorprendentemente emocionado después de una impresionante racha de dos juegos
Ya no es así.
Vencedor. Vembanayama
@NBApic.twitter.com/pxCRaqWv4p
— El Atlético de la NBA (@TheAthleticNBA) 9 de marzo de 2026
Vembanyama no es el centro de la NBA de tu padre. Tiene la altura, la longitud y la habilidad para bloquear tiros de Bradley, pero se mueve como un jugador de banda moderno. No está coordinado o es derribado fácilmente. Es ágil y coordinado, y los Houston Rockets acaban de descubrirlo.
En el tercer cuarto, Vembanyama atrapó un pase en transición, llevó el balón a media cancha y atravesó a cuatro defensores de los Rockets con facilidad antes de rematar en el aro y cometer una falta. Es una jugada que quieres que haga un Michael Jordan o LeBron James importante. No es un pívot de 7’5.
Este punto culminante muestra perfectamente lo difícil que será para los Spurs desafiar al próximo gran hombre dominante. No puedes ir demasiado rápido con este joven porque puede mantener el ritmo del juego como ningún otro centro que haya existido antes.










