Los economistas coinciden en gran medida en la próxima decisión sobre las tasas del Banco de Canadá (BoC), especialmente a la luz de los datos económicos recientes, que incluyen un sólido informe de empleo en noviembre. Los observadores creen que esta información respalda el argumento de que el banco central debería mantener su postura actual sin realizar ningún cambio inmediato.
En la última reunión, a finales de octubre, el gobernador de Boise, Tiff Macklem, sugirió que las tasas de interés estaban “en el nivel correcto” para mantener la inflación cerca del objetivo del dos por ciento, permitiendo a la economía absorber los desafíos recientes. Derek Holt, jefe de economía de mercados de capitales de Scotiabank, describió el anuncio como una señal clara de que el BoC está dispuesto a hacerse a un lado, diciendo que hacerlo pondría en práctica los efectos persistentes de acciones de política monetaria anteriores en medio de un panorama económico incierto.
Scotiabank revisó su pronóstico y dijo que el Banco de Canadá aumentaría las tasas en 50 puntos básicos, pero no hasta la segunda mitad de 2026. De manera similar, el economista jefe de CIBC, Avery Shenfeld, argumentó que es probable que el BoC mantenga su posición actual sobre la fijación de tasas. Espera que el próximo anuncio del banco sobre los datos del PIB del tercer trimestre reconozca las incertidumbres económicas y algunos sectores débiles, al tiempo que destaque las mejoras en el mercado laboral.
Los economistas de RBC compartieron el sentimiento de que mantener los tipos era una expectativa razonable, refiriéndose al resultado como “relativamente controvertido”. Royce Mendes, de Desjardins, también se hizo eco de esta evaluación, señalando que el banco había indicado en octubre que era poco probable que se produjeran nuevos recortes de tipos. Destacó que el Banco de Canadá puede mantener su mensaje actual, confirmando que las tasas de interés son apropiadas en este momento.
Mendis cree que el BoC será la principal influencia en las condiciones económicas durante los próximos meses, especialmente hasta que la política fiscal desempeñe un papel más importante en la economía. En resumen, el consenso entre los economistas es que el Banco de Canadá está preparado para mantener sus niveles actuales de tasas de interés, dando tiempo para realizar ajustes mientras navega con cuidado en el complejo entorno económico.










